En Canarias hemos aprendido a convivir con el desempleo. Forma parte del paisaje informativo y social. Año tras año, los titulares se repiten: una de las tasas más altas del país. Sin embargo, al mismo tiempo, muchas empresas no logran cubrir puestos clave, técnicos y directivos.
¿No resulta contradictorio? ¿Cómo es posible que, en un territorio con tantos demandantes de empleo, falten personas preparadas para ocupar vacantes estratégicas?
No hay suficientes profesionales cualificados
Existe una demanda creciente, y en muchos casos insatisfecha, de profesionales cualificados, especialmente en sectores como:
- Ingeniería, informática y tecnología.
- Dirección de operaciones, logística y compras.
- Sanidad, salud y bienestar.
- Educación técnica y formación profesional.
- Mandos intermedios y perfiles de gestión.
¿La paradoja? Las empresas no encuentran talento preparado y los candidatos no encuentran trabajo. Y el desfase no es solo cuestión de títulos, sino también de experiencia, competencias transversales y adecuación cultural.
Las causas de esta desconexión entre oferta y demanda
El desequilibrio entre desempleo y escasez de talento responde a múltiples factores:
- Falta de orientación profesional efectiva, que derive a los jóvenes hacia sectores con empleabilidad real.
- Desajuste entre los programas educativos y las necesidades del tejido empresarial.
- Poca movilidad interinsular o hacia el exterior, por barreras culturales, económicas o personales.
- Infravaloración de la FP y de la formación continua, pese a su potencial.
- Empresas que no invierten en formación ni en captación estructurada de talento.
Todo ello configura un escenario donde el talento se desaprovecha y las empresas pierden competitividad.
¿Qué implicaciones tiene esto para el futuro de las organizaciones?
Para las empresas, esta paradoja se traduce en una doble amenaza:
- Vacantes sin cubrir, que ralentizan proyectos, afectan a la productividad y generan sobrecarga en el equipo existente.
- Inestabilidad en el personal, con rotación constante y dificultad para consolidar estructuras de trabajo sólidas.
Además, muchas organizaciones pierden oportunidades de crecimiento porque no pueden acceder al talento necesario para dar el siguiente paso.
En este escenario, contar con una consultora especializada en RRHH como NEXO puede marcar la diferencia.
El papel de NEXO en un contexto marcado por la paradoja
NEXO trabaja desde hace años para acercar el talento al tejido empresarial canario, actuando como puente entre oferta y demanda cualificada.
¿Cómo lo hace?
- Identificando perfiles que encajen no solo técnicamente, sino culturalmente.
- Ofreciendo procesos de selección adaptados al entorno insular, con conocimiento profundo del mercado local.
- Ayudando a las empresas a diseñar estrategias de atracción más eficaces, poniendo en valor su propuesta como empleadores.
- Orientando a profesionales en transición, ayudándoles a mejorar su empleabilidad real.
Todo ello con un enfoque comprometido, humano y adaptado a la realidad económica y social del archipiélago.
De la normalización a la transformación
Aceptar el desempleo como un mal crónico no puede seguir siendo una opción. Tampoco resignarse a no encontrar perfiles adecuados. Canarias necesita un enfoque más estratégico, colaborativo y proactivo para activar el talento dormido y conectar a las personas con oportunidades reales.
La solución no está solo en el sector público ni solo en el privado. Pero sí empieza por reconocer que tenemos un problema y que existen herramientas para abordarlo.
¿Está tu empresa dispuesta a cambiar el enfoque? ¿Y tú, profesional en búsqueda, estás preparado para posicionarte mejor?
La distancia entre el desempleo y la empleabilidad no es tan grande. Lo que se necesita es un puente… y quizás ese puente tenga nombre propio: NEXO.
